Tu mapa del placer

Primera parte

Los sentidos y tu cuerpo

¿Por qué el placer?

El placer nos conecta con nuestros sentidos. Cuando sentimos placer nuestros senidos están despiertos.

El placer es una puerta hacia la apertura de los sentidos. Y la sensualidad es la apertura de los sentidos.

Fomentar el placer en nuestras vidas es una invitación a esta conectados con nuestro sentidos, ir hacia lo que nos sienta bien más allá de la historia que nos contamos, que hemos asimilado como nuestra, sin serlo.

Desde esta perspectiva no hay placeres culpables, porque al sentir placer algo bueno estamos haciendo. Es cierto que algunas creemos sentir placer en aquello que luego nos hace daño. Calmar la zozobra, el terror, el miedo puede producirnos una sensación de placer a través de sustancias o comportamientos dañinos. A esto no me refiero aquí y me gustaría que ahora tomaras este pensamiento fuera de lo que estoy plasmando aquí. En otra entrada compartiré esta otra variante. Por el momento te pregunto: ¿por qué pensar siempre en la parte negativa de los argumentos? ¿Te da miedo sentir placer?

El dolor puede producir placer.

El daño puede producir placer.

Y las emociones intensas pueden producir placer.

Dejarnos llevar….

Unsplash: Vika Strawberryka

Entonces, ¿es mejor no sentirlo o cercenar esa parte de nosotras?

Es una pregunta a responder de manera individual.

En nuestra sociedad el placer está asociado al vicio, la dejadez, la volubilidad; al menos, así lo percibí yo.

Y el placer no es más que eso que tu cuerpo siente cuando algo le gusta. Generalmente aquello que nos gusta y nos hace bien ha sido censurado por la cultura imperanet en nuestro entorno. Así, se ha creado una guerra contra nuestros cuerpos y sus gustos, una evasión de nuestro sentir hacie el deber y la asimilación a un patrón/unos patrones estrictos en los que intentamos vivir. Todo movimiento fuera de esta estructura es sancionable por deleznable, reprobable y todos los -able poco apetitosos.

Unsplash: Dariusz Sankowski

¿Por qué el placer se ha asociado a lo peor de esta sociedad?

En el esfuerzo que invertimos por conseguir algo parece residir la medida de nuestra valía. Y en esta lógica el esfuerzo es la medida de lo en contra que podemos estar de nuestro placer, al parecer: Más te esfuerzas, menos te dejas llevar por los placeres y mejor resultado obtendrás.

El placer son las sirenas que con sus cantos volvían locos a los marinos salvo a Ulises, que se ató al mástil para poder sobrevivir a los encantos de esto seres (que de otros no, porque su odisea fue una larga historia de pasarse por la piedra a medio panteón griego; pero esa es otra historia). La fortaleza de carácter se muestra en cuanto podemos controlar los humores menores de nuestro cuerpo.

El control también puede producirnos placer: ¡Que sea consciente! Quizá haya que reclamar este hilo de placer en el esfuerzo y disfrutarlo sin miedo a que este proceda de nuestro cuerpo.

Antes de terminar estas divagaciones por ahora, una última reflexión: Nuestro cuerpo es la puerta a todo nuestro entorno. ¿Por qué tenerlo medio cerrado? Y si así lo queremos, que no sea por mierdo o temor a nuestra grandiosidad sensorial y sí sea, de nuevo y en la medida de lo posible, de forma consciente, con una decisción mediante.

¿Qué es para ti el placer? Me encantará leerte y prender el diálogo.

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