Sensaciones en el duelo

En esta entrega hablo de duelos. Algunas palabras podrían afectar tu estado de ánimo. Deja de leer si así lo sientes. Siempre puedes volver a este texto en el futuro. 
emociones y duelo

“No hubo necesidad de avergonzarse por las lágrimas,
ya que estas son muestra de que la persona dispone del mayor de los corajes,
el coraje de sufrir.”
Viktor Frankl

El duelo requiere de nosotros entregarnos, recordar y recordarlo, reclamar nuestra persoa y volver a pasar por el duelo. Rendirse al duelo significa acercarse a él de forma intencional, en todas las fases de nuestra vida. El coraje que significa llevar de nuevo la atención a esa parte que se ha quedado hueca, vacía en nuestros corazones, conlleva la audacia de recordar de manera intencionada, sin escabullirnos.

Los recuerdos llegan con dolor, por supuesto. El dolor no lo es todo. Está también el amor, los sentimientos que tuvimos y aun tenemos por aquella persona que ya no está. Elegir no relegar el duelo, esconderlo, es un acto de coraje.

Este acto de entregarnos al duelo es una forma de estirar un músculo, conectándonos con la belleza del amor que mantenemos y con el dolor de la pérdida. No es fácil decidirse a prestar atención al duelo en una sociedad que intenta tapar, reglamentar, negar este.

La desconexión con el duelo nos fragmenta aun más, nos recuerda que lo que sentimos no es válido o es incómodo para nuestro entorno. El duelo es un proceso, no hay un lugar de llegada o finalización. Requiere ser visto y sentido. Necesitamos que nuestro entorno recuerde con nosotros. Necesitamos compasion y empatía. De lo contrario podemos caer en un ciclo de vergüenza, en el que no nos permitimos sentir, en el que escondemos nuestros sentimientos y nos culpamos por no sanar como “deberíamos”, en el tiempo y forma que parece ser la norma.

Unas ideas, unas propuestas para extender ese músculo de la entrega al duelo:
– Acércate a aquellas personas que estén dispuestas a encontrarte en el lugar y momento de tu duelo y a hablar sobre él sin juicios, sin prisas.
– Intenta no prestar atención a aquellas personas que pretenden tener la sanación a tu dolor.
– Busca la compañía de aquellas personas que aun admitiendo que no tienen respuestas están dispuestas a transitar contigo lugares emocionales desconocidos también para ellas.
– Crea un breve ritual de recuerdo, quizá un movimiento, un saludo, una vela. Los rituales nos aportan un entorno seguro en el que sentir nuestros sentimientos, poder expresarlos y calmarnos con su repetición, con la familiaridad que crean.

Escucha con atención y percibirás que somos muchos los que estamos en este camino de duelo.
Y hazlo a tu tiempo, a tu manera, buscando el contacto y el poder expresar aquello que te aflige.

En el curso Yo y mi duelo con la Escuela de Formación Integral en Duelo anteponemos el YO al DueloPorque el duelo es una situación transitoria, es un camino que recorremos para integrar una pérdida.
El duelo se termina. 
 
¿Qué ha dejado en cada unx? Autoconocimiento, autoaceptación y autocuidado son las herramientas que nos dará este curso. 

Empezamos el 26 de abril: Más información en este enlace https://www.escueladeformacionintegral.com/curso-de-autoconocimiento-y-autocuidado-yo-y-mi-duelo/?amp=1

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