Buena suerte, Leo Grande

Ya habrás leído mucho sobre la película “Buena suerte, Leo Grande”.

Aquí tienes el trailer oficial.

Yo no he podido dejar de verla porque Emma Thompson es una de mis actrices favoritas y porque el tema me interesa mucho.

Qué tema?

La sexualidad de las mujeres a partir de una edad no comercialmente presente, incluso más allá de la jubilación según los sistemas de previsión social.

Qué me ha llamado más la atención?

Muchas son las capas que se van desvelando durante el visionado y en la reflexión tranquila posterior a una película que siento más que un placer hiperpasajero (por ejmeplo, los minions son para mi el clímax del aquí y ahora. Después no recuerdo quién era gru…aunque el Profesor Nefario y el minion violeta forman parte de mi imaginario diario).

Estas son algunas de las ideas surgidas de esa reflexión y que me gustaría fueran inicio de un intercambio de pareceres, en comentarios o escribiédome, o haciéndonos una videoconferencia.

  • Algunas personas solo necsitan hablar, ser escuchadas y vistas. Curioso, verdad? Cuando parece que necesitamos de todo exterior, y en el fondo lo que queremos es que nos abracen sin juzgarnos.
  • 69, sexo oral, anal, BDSM, orgasmo conjunto, del cérvix, poliamor…..la lista de mojones para alcanzar la supuesta maestría sexual parece no acabar. Realmente? Creo que la exploración del cuerpo y los sentidos sin expectativa de resultado son los primeros pasos para hallar nuestro placer y de ahí el disfrute que consigo traer el contacto sexual. Dejarnos llevar por la última de las modas puede intensificar nuestra frustración porque puede ser que no nos guste el sexo oral. Punto. O hayamos tenido una experiencia previa que nos haga temer una postura determinada. Invito a atrevernos a desgajar sexo y necesidad de rendimiento.
  • La sexualidad puede vivirse de muy diversas formas: Ninguna es mejor que otra, mientras que nadie sufra. Lo que cada persona quiera experimentar con su cuerpo es su decisión (siempre que lo sea). Y esta decisión puede variar y desarrollarse o no a lo largo de la vida. Lo que me gustaba ayer no determina lo que que me gustará en el futuro.
  • Nunca es tarde para abrir los sentidos a la vida y decir adiós al pasado. Mi vida hasta hoy no tiene que determinar mis experiencias futuras. Es cierto que dejan poso. Intentar neutralizarlo si es algo que nos duele puede ser un desafío. Es posible liberarse, aunque sea con tiempo y paciencia y amor por el proceso. Podemos trascender el personaje que nos hemos inventado para sobrevivir. La canción de cierre de la película es todo un himno a este punto: Ready, de Montaigne (soy muy fan).
  • En el placer a las únicas a las que nos enganamos es a nosotras: Pretender estar disfrutando, fingir solo nos hace sentir más solas porque ni siquiera con nosotras mismas podemos ser sinceras y coherentes.
  • El miedo ante las sensaciones intensas puede llevarnos a rebajar nuestro contacto con los sentidos y emociones. La intensidad es la entrega a la vida, a probar y ver qué ocurre; es la confianza en cómo voy a poder vivir aquello que ocurra (para bien o para mal). Es la apertura a la vida sin cortapisas.
  • La maternidad vista desde la edad de la maga, o de la mujer que ya no puede concebir, se muestra en la película con sabor agridulce. Nancy se da cuenta de todo lo que hubiera podido sentir y vivir si no hubiera sido madre. Tenemos que elegir entre vivir la vida plena o ser madre? Es la elección realmente en estos términos? No, no lo creo. Sí siento que a las mujeres de esta latitud y entorno cultural se nos lanza, a veces, a la encrucijada de elegir entre uno u otro. Muchas veces yo ando un poco/mucho destrozada emocional y físicamente porque en un sistema capitalista como el nuestro es difícil contar con apoyo en la crianza, el trabajo fuera de casa, el trabajo dentro de casa, la familia, las amistades y las vacaciones instagramables. Querer tenerlo todo, como lo han tenido los hombres que se han criado junto a mi no es querer ternelo todo, es querer experimentar. Por qué ellos pueden ser padres, hacer deporte, trabajar y tener hijos, mantener una vida sexual activa y yo no? El límite es económico-cultural y se traslada al fuero interno. Nosotras lo asumimos y así dejamos que pase el tiempo. Creo que es el momento de repensar la sexualidad, la maternidad, la paternidad, el gozo y el juego y dejar que sea suma cero y pasar a ser complementarios, con fases con la atención puesta más en un punto que en otro, nunca incompatibles.
Ser persona en familia
  • Pagar por recibir placer es denigrante….de verdad? En algunos procesos que he acompanado no hay nada más liberador que pagar a una persona desconocida y profesional en su campo para recibir placer. De repente puedes entregarte al placer, no es necesario fingir para que te muestren afecto, para que te sientas vista y deseada. No, el profesional sabe qué hacer, hay un acuerdo y tú puedes lanzarte a la experiencia de sentir. Ojo, no estoy defendiendo la prostitución, sí los servicios en los que las personas acuerdan límites y valores, en los que puede o haber penetración, pero en los que justo eso, la penetración, es lo de menos. Los masajes tántricos, las personas de companía pueden ayudarnos a separar amor de sexo, de malabarismos y check lists. En el caso de las mujeres puede ayudar a distinguir qué quiero, qué puedo llegar a sentir sin necesidad de placer primero las necesidades ajenas. Y con ello a cerrar el bucle infernal de quedarse en una relación por ser esa persona la que nos parece que es la única que nos mira y desea.
  • La muestra de vulnerabilidad nos une, aun cuando la reacción primera es la huída. La vulnerabilidad es una de las fuentes de la confianza. La confianza es una premisa de la exploración. La exploración nos lleva al placer. Lástima que la vulnerabilidad pueda interpretarse como necesidad, “una de las actitudes pero vistas en la gramática empcional contemporánea”. (Gambetta, D. Ed. (2000): “Can We Trust Trust?”, Oxford).
  • Los juguetes eróticos y la pretecnología: Las manos, la calma, la confianza pueden ser un muy buen vibrador. No tengo nada en contra de los juguetes. De hecho, en mi experiencia introducen muchas sensaciones nuevas. Ahora bien, y por qué no empezamos a conocer nuestro cuerpo sin parapetos ni intermediarios? Siempre puedes invitarlos, sin depender de ellos para saber qué te gusta.
En platanomelon
  • La fascinación del cuerpo joven. Por cierto, los hombres también tienen estrías, y sabes? No pasa nada. Gracias.
  • El tabú de la mujer mayor y el hombre joven. Alguien me lo puede explicar?

Son puntos y reflexiones que, con seguridad, revisitaré. Me encantaría saber de ti.

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